Ejercicio con una afección de larga duración: una lista de verificación práctica
Ejercicio con una afección de larga duración: qué vale la pena hacer, qué conviene evitar y cuándo parar y consultar a un médico.
En esta página
Actividad física adaptada a una afección en lugar de evitarla por ella. La actividad se recomienda en casi todas las afecciones de larga duración, y a menudo se receta menos de lo debido en comparación con los medicamentos.
Puntos clave
- Meta general: 150 minutos de actividad moderada a la semana, más fortalecimiento muscular 2 días
- Si no puede alcanzarla: manténgase tan activo como su afección lo permita; algo de actividad es mejor que nada
- El cambio más útil: Pregunte si existe un programa supervisado para su afección.
- El error más común: Evitar la actividad por el diagnóstico.
- Consulte a un médico si se aplica a usted alguna de las señales indicadas en “Cuándo hablar con un médico” más abajo.
Haga
- Pregunte si existe un programa supervisado para su afección
- Empiece por debajo de lo que le parece posible y aumente despacio
- Adapte la actividad en lugar de abandonarla
- Pregunte por programas basados en la evidencia para la artritis, como clases de caminata o de ejercicio
No haga
- Evitar la actividad por el diagnóstico
- Empezar en el nivel que tenía antes de enfermarse
- Hacer ejercicio a pesar de los síntomas de alerta
Los números detrás de la lista
La lista se basa en las cifras siguientes, que provienen de los organismos citados al final.
| Medida | Cifra |
|---|---|
| Meta general | 150 minutos de actividad moderada a la semana, más fortalecimiento muscular 2 días |
| Si no puede alcanzarla | manténgase tan activo como su afección lo permita; algo de actividad es mejor que nada |
| Se recomienda en | enfermedad cardíaca, EPOC, diabetes, artritis, depresión y recuperación del cáncer |
| Programas supervisados | rehabilitación cardíaca y pulmonar |
| Punto de partida | por debajo de su capacidad actual, aumentando de forma gradual |
Si cambia una sola cosa
Pregunte si existe un programa supervisado para su afección. Eso primero, y lo demás cuando llegue el momento.
Temas relacionados
- Ejercicio con dolor persistente: lo que realmente dice la evidencia (Dolor crónico)
- Lo que realmente dicen las recomendaciones sobre Rehabilitación pulmonar (Rehabilitación)
- Lo que realmente dicen las recomendaciones sobre Recuperación después del ejercicio (Actividad física)
- Rehabilitación cardíaca: lo que realmente dice la evidencia (Salud del corazón)
Adónde ir ahora
- Sus preguntas sobre Ejercicio con una afección de larga duración, respondidas
- Ejercicio con una afección de larga duración de un vistazo
- Ejercicio con una afección de larga duración: la entrada de referencia
- Afecciones crónicas: Guía completa
- Planificar ante un posible deterioro: lo que realmente dice la evidencia
- Lo que realmente dicen las recomendaciones sobre Vivir con varias afecciones
Cuándo hablar con un médico
Hable con su médico antes de empezar si tiene angina inestable, presión arterial no controlada, un problema cardíaco reciente o síntomas que todavía no se han diagnosticado. Deténgase y llame al 911 si tiene dolor en el pecho que dura más de unos minutos, falta de aire intensa o se desmaya durante el ejercicio.
De dónde proviene esto
- Office of Disease Prevention and Health Promotion — Physical Activity Guidelines for Americans, 2nd edition
- CDC — Physical Activity for Arthritis
Cómo se elaboró esta página
Cada cifra, recomendación y advertencia de esta página se toma de las guías indicadas en De dónde procede. Nada de lo que aparece aquí se deduce, resume ni generaliza más allá de lo que publican esos organismos: cuando dan una cifra, es su cifra, y cuando no dicen nada, nosotros tampoco. Las páginas se regeneran cada vez que cambia el registro de origen. La revisión de un profesional clínico identificado, cuando se ha realizado, aparece al principio de la página junto con la fecha.
Aviso médico
Este artículo es información general, no consejo médico. No puede tener en cuenta sus antecedentes, medicamentos ni circunstancias personales. Hable siempre con su médico, farmacéutico u otro profesional de la salud calificado antes de hacer cambios que afecten su tratamiento, y nunca deje de buscar atención médica por algo que haya leído aquí. En una emergencia, llame al 911.
¿Vio algo incorrecto? Informar de un error en esta página. Corregimos en la página e indicamos qué cambió.